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Selección de Textos y Comentarios: Adán Chávez Frías
 

 ¡Ah! Porque el tema es cultural en el fondo. El tema en el fondo es cultural. Si nosotros no trastocamos los valores culturales que nos sembró el modelo colonial, lo que algunos escritores señalan no sólo ya como el colonialismo, sino como la colonialidad…. El colonialismo como movimiento logró establecer la colonialidad en el alma de nuestros pueblos. Yo recuerdo, yo me recuerdo de capitán del Ejército Bolivariano venezolano, en las fronteras con Colombia pueblos indígenas, y en alguna ocasión, por alguna de esas razones de la vida, hubo un enfrentamiento entre soldados e indios, y yo en el medio (soldado) medio indio, y allá mis hermanos indios gritando y parando aquello, porque no fue planificado, fue un encuentro allí en una selva, a la orilla de un río, afortunadamente no hubo nada qué lamentar, más que unos flechazos y unos golpes, pero no hubo heridos ni muertos. ¡Afortunadamente!

Claro, la orden: ¡Nadie dispara! Porque si la orden hubiera sido al revés, mueren cien indios por lo menos.

Y saben ustedes lo que me dijo un llamado criollo, todavía en los llanos venezolanos se usa: “¡No, estos son los criollos y aquéllos son los irracionales!”. Ya hoy no se usa, se usaba hasta hace apenas veinte años atrás. Me dijo un criollo, que estaba a mi lado, un hombre que no era militar, era civil, pero era baquiano, nos orientaba por los caminos de la sabana, por los ríos, un hombre viejo además, pero de esos llaneros duros, que caminan descalzos por la sabana, conocen el olor del viento. “¡Huele a indio! —me decía ¡Huele a indio!”. Y yo le decía: “¿¡Cómo que huele a indio!?”. Y en verdad estaban cerca los indios [risa]. Y después vino el choque. “Capitán ¡huele a indio!”. Y yo le decía: “Será que pasaron por aquí”. “Sí, están cerca”.

Saben lo que me dijo aquel hombre, algo que me heló las venas, nunca se me olvidará, porque una india salió con su niño bebé, un bebé en brazos, corriendo, con un cuchillo en la otra mano y el niño aquí, y se lanzó al agua de un río muy turbulento, que baja del Arauca hacia el Capanaparo, el caño o río que se llama Caribe, y yo llego a la orilla, y estaba muy angustiado porque la hermana india estaba en el agua de aquel río turbulento, y es un río, esos ríos tienen muchos caribes, las pirañas, y mucha turbulencia. Pero, claro, una india criada en esas aguas y en esas tierras. Y se hundía con su niño y su cuchillo, y su mirada que nunca olvidaré, relampagueando de odio, chocaban contra mi conciencia. Y el criollo, señor criollo, me dijo: “Capitán ¡dispárele!”. Yo tenía un fusil. Y le digo: “¿¡Qué!? ¿¡Cómo!?”. “Dispárele, que esa no es gente”.

Eso no hace 500 años, eso hace 20 años. “Dispárele, que esa no es gente”. “Y cuando ese niño crezca va a ser uno más de ellos, son animales”. ¡Así lo viví! Me alegré mucho cuando la hermana india logró salir allá. Y aun cuando me lanzó una mirada de rayo, me sentí feliz que se fue corriendo por la espesura con su niño.

A los pocos meses yo estaba con ellos por allá, y logramos la unidad que hemos venido construyendo hoy entre indios y no indios, entre civiles y militares, en Venezuela; entre hombres y mujeres…como única fórmula para asegurar el avance de la Revolución Bolivariana…

Pero más allá de la anécdota, la colonialidad fue instalada, en nuestro pueblo incluso, no sólo en los ricos, ni en los blancos, ni en la burguesía. ¡No! En nuestro mismo pueblo pobre, que desprecia al indio todavía, que desprecia al negro. Hay mucho racismo todavía, producto del Estado burgués, que viene desde la colonia…¡300 años de colonia y 200 años de colonialidad, de Estado burgués! He ahí la gran estructura que estamos combatiendo, y hay que atacarlo en lo cultural, en las raíces.

* Extractos de intervención del Comandante Presidente Hugo Chávez durante Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, Tratado de Comercio de los Pueblos con autoridades indígenas y afro descendientes, 25/06/2010

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Comentario:

Cómo recordar esta anécdota de Hugo Chávez y no sentir lo que él sintió cuando lo vivió… Se nos hielan las venas…y tal como lo expresara en ese hermoso discurso desde el Ecuador, es un tema cultural, heredado desde hace más de 500 años: Colonialidad del estado burgués.

En esta misma semana conmemoramos 524 años de lucha y resistencia indígena, de nuestros pueblos originarios contra el saqueo de los bienes naturales de nuestra tierra y el genocidio perpetrado por el colonialismo europeo. El legado de Hugo Chávez, siempre enfocado en la igualdad de los pueblos, nos hace recordar la sangre derramada por nuestros valientes pobladores, los nativos de estas tierras, los verdaderos dueños de ella y de quienes nos sentimos orgullosos por constituirnos en su descendencia.

Siempre es de destacar como uno de los logros más importantes alcanzados por la revolución bolivariana, el alto grado de conciencia asumido por los venezolanos(as) sobre el rescate de la verdadera visión histórica de aquellos hechos que deben ser asumidos ante el mundo como un proceso de invasión y no como un “descubrimiento”.

El presidente Nicolás Maduro, siguiendo los pasos firmes del legado del Gigante, a propósito de la conmemoración de estas fechas de resistencia, anunció que el ministerio de los Pueblos Indígenas será también de Descolonización, y además, anunció: “un plan de descolonización cultural, educativo, social, psicológico en defensa a los originarios y afrodescendiente”.

Maduro también dijo que es “un proceso hermoso, de identidad humana, independentista y anti colonial”, que servirá para reivindicar los orígenes de la América ante el racismo que fue sembrado por el eurocentrismo en nuestra región continental. Se involucrará a intelectuales del mundo y sabemos que será presidida por nuestra ministra de Pueblos Indígenas, Aloha Núñez, y será invitado a participar nuestro hermano boliviano, Evo Morales.

Se transforma este anuncio entonces, en otro marcaje importante de nuestros avances como un pueblo que sigue luchando por su soberanía, y que está consciente de lo fundamental que es conocer realmente nuestros procesos históricos, para saber, tal como siempre lo decía el Comandante Chávez, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Y por tanto, que no es otro el camino sino el que él nos legó, el camino hacia el Socialismo Bolivariano. Ese socialismo amplio y agudo, integracionista e incluyente del que debemos sentirnos orgullosos siempre, muy a pesar de los tropiezos y fallas que hemos podido cometer en su andar, porque hemos sido nosotros, desde aquel proceso constituyente de 1999, quienes venimos reivindicando los derechos de nuestros pueblos indígenas, a quienes les fueron cercenados sus derechos por siglos y siglos. Hoy contamos con leyes consagradas en nuestra carta magna que impulsan la dignificación de nuestros pueblos originarios.

La derecha nacional e internacional, desvinculada en su totalidad de estos procesos de inclusión e igualdad, solo se encargan de dividir, humillar y continuar impulsando planes injerencista y de invasión. Su mente arcaica, propia de esos pensamientos colonizadores”, nunca apostarán por la búsqueda de la independencia y autodeterminación de los pueblos, porque sencillamente, no es su naturaleza. Su objetivo principalísimo es el poder del capital. Eduardo Galeano en el libro de Los Abrazos dice: “El colonialismo visible te mutila sin disimulo, te prohíbe decir, te prohíbe hacer. El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza; te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser”.

Entonces resultaría sumamente contradictorio que estos sectores pudieran alzar una voz que se acerque siquiera a un discurso o una propuesta independentista y antiimperialista. Es por ello que mantenemos sobre nuestros hombros la gran responsabilidad de seguir impulsando el pensamiento y la práctica verdaderamente revolucionaria y liberadora, la misma que Hugo Chávez enarboló como máxima bandera inscrita en nuestros objetivos magnánimos.

Esa colonialidad de la que nos advertía Chávez en ese entonces, debemos convertirla en Bolivarianidad. Es un gran reto que seguimos imponiéndonos como revolucionarios y chavistas. Nuestra identidad como descendientes de Guaicaipuro, Manaure, Tiuna, Tavacare, sigue emergiendo convertida en una gran llamarada de amor patrio y de victorias avasallantes hacia la libertad y soberanía plena.

Vivan nuestros pueblos indígenas!!!

Independencia y Patria Socialista!!!

Venceremos!!!

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